En México, el 75% de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) fracasan antes de cumplir cinco años, según datos del INEGI. La razón principal: mala gestión financiera. Si tienes un negocio en crecimiento, estos tres consejos pueden marcar la diferencia entre cerrar o consolidarte. Basados en la experiencia de Sandi Lezama, "La Chica Finanzas", quien ha asesorado a empresas locales y nacionales en el desarrollo de estrategias financieras sostenibles.
Separa tus finanzas personales de las del negocio:
Uno de los errores más comunes entre emprendedores es mezclar las cuentas. Usar la tarjeta del negocio para gastos personales genera confusión, malos cálculos y pone en riesgo la salud financiera. Abrir una cuenta exclusiva para la empresa y asignarte un sueldo formal es el primer paso hacia una administración clara y profesional. Esta práctica ha sido clave en los talleres que Sandi Lezama imparte a emprendedores en Tijuana.
Planea tu flujo de efectivo, no solo tus ventas:
Vender mucho no significa tener dinero disponible. Es fundamental proyectar cómo y cuándo entra y sale el dinero. El control del flujo de efectivo permite prever imprevistos, tomar decisiones acertadas y evitar periodos de estrangulamiento financiero. Sandi aplica esta metodología en sus asesorías 1 a 1 con negocios emergentes.
Asóciate con expertos en temas fiscales y legales:
Ignorar tus obligaciones fiscales puede traerte consecuencias graves. Trabajar con un contador y una asesora financiera te ayuda a aprovechar deducciones, cumplir con SAT y tomar mejores decisiones de inversión. La profesionalización es clave para crecer. Desde su experiencia con marcas como Calimax y empresarios independientes, Sandi ha construido una red de aliados para fortalecer cada aspecto del negocio.
Sobrevivir en el ecosistema empresarial mexicano exige estrategia. Una buena idea de negocio necesita estructura, y la estructura comienza con una gestión financiera responsable.